Conóceme…
Una historia de fe, sanidad y nuevos comienzos.
Algunas de las cosas más hermosas de mi vida no llegaron como las planeé…llegaron a través de temporadas que nunca hubiera elegido.
Mi historia tiene muchos matices. Está llena de momentos de alegría, pero también de valles profundos. He atravesado grandes cambios inesperados, perdidas significativas, cuando el matrimonio se quiebra el dolor del desamor es profundo, crisis financieras y el silencio de etapas como el nido vacío. Hubo capítulos que alguna vez quise borrar… momentos donde experimenté el peso de la traición, la incertidumbre y la vida que había construido parecía romperse frente a mis ojos.
Pero hoy lo veo diferente.
He aprendido que la sanidad no es un instante, es un proceso. Un camino que comienza cuando decides mirar tu historia de frente, abrazarla con honestidad y permitir que Dios te acompañe en cada parte de ella. Porque fue precisamente en esos lugares —los más frágiles, los más oscuros— donde conocí a Dios de una manera más profunda y personal, conocí la gracia, el poder que hay cuando comprendes a las personas y las situaciones que enfrentas.
Y ahí descubrí algo que cambió todo:
Que la verdadera sanidad es posible, tu identidad y valor no cambia, que el propósito sigue vigente y que la restauración es real.
Mi corazón y mi llamado
Soy escritora, conferencista cristiana y maestra de la Palabra, con una pasión profunda por acompañar a las mujeres en su crecimiento espiritual.
Soy la fundadora de Ilustra Tu Fe, un movimiento que invita a las mujeres a reconectarse con Dios a través de la creatividad, el arte y Su Palabra. Porque he comprobado que, muchas veces, es en lo creativo donde el alma vuelve a respirar.
Por más de 25 años, he tenido el privilegio de caminar junto a mujeres en diferentes etapas de sus vidas, ayudándolas a procesar el dolor, redescubrir la esperanza y avanzar con intención hacia su propósito.
También soy la creadora de Pink Revolution, una serie de conferencias cristianas que ha impactado a miles de mujeres en Estados Unidos, Centro y Suramérica, llevando un mensaje de sanidad, restauración y fe.
Mi misión es clara:
Acompañar a mujeres en sus procesos, brindándoles herramientas espirituales, emocionales y prácticas para sanar, crecer y vivir con propósito.
No solo enseño… camino con ellas. Desde la autenticidad, la compasión y la experiencia de haber tenido que comenzar de nuevo.
Mi vida hoy
Vivo en Texas, después de haber dejado atrás años en el sur de la Florida. Ha sido una transición llena de contrastes, pero también de descubrimiento y reinvención.
Vivo en una casa que he ido transformando poco a poco en hogar. Un espacio de paz, de restauración… y de nuevos comienzos. Está rodeada de árboles altos, y cada mañana el canto fuerte de los pájaros me sorprende. Me gusta pensar que cantan así porque comienzan el día con alegría y confianza del cuidado de Dios… y, sin darme cuenta, se han convertido en una inspiración diaria para mi vida.
Disfruto profundamente los momentos de quietud. Leer, escribir, pintar, ilustrar mi fe en la Palabra… todo acompañado de un buen café o simplemente con musica que me inspire. La creatividad se ha convertido en una de las formas más especiales en las que conecto con Dios.
Amo compartir con las personas, las buenas conversaciones y los momentos significativos, pero también he aprendido a recargar mi alma en la soledad, donde Dios habla más claro.
Mi familia
Soy madre de tres hijos: Fernando, Andrés y Daniel, jóvenes adultos que siguen creciendo y trazando su propio camino. Ellos son, y siempre serán, uno de mis mayores tesoros.
Estoy felizmente casada con Daniel, mi puertorriqueño favorito. Juntos estamos viviendo lo que llamamos “la segunda vuelta”, una etapa marcada por el amor, el respeto y una profunda conciencia de la gracia de Dios para los nuevos comienzos.
Con él también llegaron a mi vida tres hermosas hijas: Rebeca, Gabriela y Angélica. Somos una familia grande, diversa y única. A veces imperfecta, a veces desordenada… pero siempre unida en amor.
La familia es un regalo precioso. Y la maternidad, aunque cambia de forma con los años, nunca termina.
Un poco más de mí
Creo en:
• El poder de comenzar de nuevo
• La sanidad que ocurre paso a paso
• Una fe que se vive en lo real, no en lo perfecto
• Un Dios que restaura lo que parece perdido
También creo que muchas veces, los lugares que pensamos que nos iban a destruir…
terminan siendo exactamente donde nace nuestro propósito.

